Se celebra anualmente en Cuba cada tercer domingo de junio y es una forma de reciprocar el cariño y la dedicación de los hijos por sus predecesores, cuya expresión social va más allá de la reunión familiar y los acostumbrados regalos.
El primer festejo en Cuba fue el 19 de junio de 1938, por iniciativa de la escritora y artista Dulce María Borrero, quien abogó por su difusión en la Isla. Desde ese entonces, cada tercer domingo de junio, la familia se une para entregar postales, regalos y homenajear al padre cubano en su día.
